Nuevo artículo sobre homeschooling

Dejo a continuación el último artículo que me han publicado sobre homeschooling. El artículo forma parte de la revista Repensando la Educación de Aló Padres y podéis descargar la revista de manera gratuita en su Web. Espero que os guste.

 

Soy Paloma, mamá de cinco niños en la tierra y dos en el cielo. Me convertí en madre en el año 2000 y desde ese momento hasta el día de hoy mis hijos se han educado en el ámbito familiar. Nunca han ido a la escuela infantil, ni al colegio, ni al instituto. Eso significa que son ¡20 años educando en familia! y aún me quedan unos cuantos ya que el pequeño tiene sólo seis años.

El homeschooling llegó como una consecuencia natural del estilo de vida que llevábamos, pero el detonante fue nuestro hijo mayor que cuando tenía tan sólo dos añitos, dijo con firmeza que: él no iría nunca al colegio. Unos padres primerizos que amaban con locura a su hijo…que le escucharon y se embarcaron en una aventura que iba a cambiar sus vidas, la vida de los bebés que iban a ir llegando al hogar, y la vida de tantas otras familias que en un momento dado se animarían a desescolarizar o no escolarizar a sus pequeños.

Atendimos la demanda de nuestro hijo e intentamos hallar  una solución; queríamos ante todo que fuese feliz,  pero todos los niños iban al colegio y la única alternativa que se nos ocurría eran las escuelas libres tipo Waldorf o Montessori. Y buscábamos y buscábamos pero no encontrábamos nada que se adecuase a nuestras necesidades y a nuestras posibilidades económicas.

Todas esas escuelas eran carísimas y nosotros no nos las podíamos permitir. Y paradójicamente nuestra «pobreza» se convirtió en una bendición, ya que nos abrió una puerta que ni sabíamos que existía y que se iba a convertir en una tabla de salvación para nosotros, para nuestros hijos y para tantas otras familias.

De una manera totalmente «casual» conocimos el homeschooling. Mi primera reacción fue de incredulidad, ¡aquello no podía ser cierto!, era una locura y un absurdo. Por eso puedo comprender las reacciones de la gente cuando se entera de que tus hijos no van al colegio, porque todos esos prejuicios los tuve yo la primera vez que leí sobre niños y adolescentes que no iban a la escuela y además lo hacían con la aprobación de sus padres, que por otra parte eran los encargados de su educación.

Con temor y temblor, y tras mucha reflexión e información, nos embarcamos en la aventura, no sin antes haber conocido a niños y adolescentes educados en familia, y haberme cerciorado de que eran normales y que pertenecían a familias normales.

Empezamos dando pequeños y titubeantes pasos de bebé. Era algo tan grande y tan misterioso que nos sentíamos sobrecogidos, desbordados y hasta cierto punto indignos. ¡Responsabilizarse totalmente de la educación de tus hijos es una empresa que requiere bastante coraje y arrojo!

No es fácil, pero tampoco  la vida no lo es. La sensación de vértigo es inmensa: el miedo al fracaso, al qué dirán, a estar arruinando la vida de tus hijos de manera irremediable, a ser denunciado, el miedo al ostracismo social, a que tus hijos sean como los niños de una comunidad Amish, el miedo a no estar a la altura y no ser capaz de enseñar nada a tus hijos, el miedo a que no sepan relacionarse ni tener amigos…La lista podría ser infinita.

Todos los miedos que se os pasen por la cabeza los hemos tenido las familias que hacemos homeschooling y además no creáis que con el paso del tiempo se esfuman. Son como la energía que no se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Los miedos van cambiando, como cambiamos nosotros, como cambian nuestros hijos, como cambian nuestras circunstancias o como cambia la vida.

Siempre van a estar ahí, como una espada de Damocles, pero os digo una cosa: Si queréis que vuestra vida se convierta en una aventura y creéis que la escuela no es una opción para vuestros hijos, atreveos con el homeschooling. ¡No tengáis miedo! En estos años ha habido luces y sombras, alegrías y lágrimas pero nunca jamás nos hemos arrepentido de haber tomado este camino.

Estar con tus hijos desde su nacimiento hasta su vida adulta, pasando por todas las etapas, sin perderte nada, acompañándoles en sus procesos de aprendizaje, es algo que no tiene parangón. Nada en esta vida te va a llenar de tanta dicha, felicidad y sensación de plenitud.

Ver a tus hijos día a día creciendo en libertad, sin prisas, sin horarios externos, haciendo presas en los ríos cual castores, jugando con el agua, con la tierra y las piedrecillas, construyendo cabañas con sábanas en el salón en los días lluviosos, improvisando batallas eternas con los Playmobil, leyéndoles cuentos de hadas hasta terminar exhausta y ver como se terminan convirtiendo en jóvenes que llaman la atención allá donde van por su madurez, creatividad, sentido común y buena educación es lo mejor que le puede suceder a cualquier madre o a cualquier padre.

Es obvio que el mundo necesita un cambio radical de paradigma y ese cambio lo van a realizar estos niños, que estamos ahora educando. Estoy convencida de que no es el momento de intentar cambiar las cosas desde dentro del sistema, sino más bien como hizo San Benito que en lugar de apuntalar un Imperio romano que se desmoronaba, decidió «construir nuevas formas de vida donde moralidad y civilidad sobrevivieran a las épocas de barbarie y oscuridad que se avecinaban».

Podría seguir escribiendo sin parar pero he terminado el espacio que me han asignado. Si queréis saber más de lo que ha sido y es nuestro día a día os invito a pasar por nuestra Web (https://paideiaenfamilia.es/) en la que llevamos escribiendo desde hace más de quince años.

Paloma Estorch

2 comentarios en «Nuevo artículo sobre homeschooling»

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