Otro hijo para la eternidad.

Dejé de escribir en este blog  pues realmente no podía atenderlo, pero hace apenas dos meses que nos ha    sacudido otro fuerte acontecimiento como familia y deseo compartir la experiencia con todos vosotros, por si puede ser de ayuda para alguien.
“Dar la vida no es solamente llevar en gestación un
individuo de la misma especie biológica. Dar la vida es aceptar ser el rehén de otro; es ver cómo se trastornan los proyectos; es permitir que la trayectoria del futuro se bifurque hacia orillas desconocidas. Pero dar la vida es también dar la vida a otra vida sin saber de antemano hasta qué extremos podrá conducir ese don de uno mismo” Jean-Francois Mattei 
Otro embarazo querido y deseado como todos, pero quizá este más que ninguno por muchas razones: podría ser el último por la edad, porque tras la dura experiencia de despedirte de un hijo recién nacido sientes que la Vida te bendice de nuevo y esta vez todo va a ir bien, por la alegría de darles a nuestros hijos un hermanito que prácticamente podrían criar ellos ja,ja…porque se ha hecho esperar tantooooo tiempo, por volver a sentir una vidita dentro de mi, porque tal vez fuese la niña, en fin….innumerables motivos. Un hijo siempre es un don y una bendición, ¡¡qué lástima que tantas veces no seamos conscientes de ello!! Yo misma he tenido que pasar por la pérdida de dos hijitos, para darme cuenta de que realmente toda vida encierra un milagro. Por supuesto cuando ya has perdido la inocencia y sabes que las cosas no siempre terminan como tú quisieras y que estar embarazada no significa necesariamente que tras unos meses tendrás en brazos un hermoso bebé, un nuevo embarazo siempre tiene un cariz agridulce. Aún así procuramos ir viviendo el día a día sin querer hacernos excesivas ilusiones ni demasiados planes, pero muy felices, tanto que aunque al principio fuimos muy discretos y no comunicamos la noticia ni siquiera a la familia, luego viendo que el bebé se quedaba con nosotros ya íbamos proclamando a los cuatro vientos la buena nueva. 
También decidimos que mientras no hubiese ningún problema no íbamos a seguir el protocolo hospitalario, pues dadas mis circunstancias sería a priori un embarazo de altísimo riesgo, con todo lo que esa clasificación conlleva de ansiedad añadida, por las pruebas y controles muchas veces excesivos. Así que durante tres meses hemos sido increíblemente dichosos celebrando la nueva vida, hasta que una mañana una tímida mancha rosada hizo que mi corazón diese un vuelco. Jamás había manchado en ningún embarazo, era prácticamente insignificante, pero lo suficiente para imaginarme lo peor y por desgracia esa intuición fue confirmada a las pocas horas con una ecografía…¡¡¡la primera ecografía!!! para ser más exactos la primera y la última….en la que el médico me comunica que No hay latido. Durante estos años he conocido por la historia que compartí sobre Kai, a cientos de mujeres que han perdido hijos durante sus embarazos, de recién nacidos, con pocos meses, con algunos años….hace poco intercambiaba unos emails con una mujer que perdió hace meses a su “niño” de 24 años…. pero ¡¡cuando te ocurre a ti!! es como si fuese la primera vez en la historia de la humanidad que le pasa semejante desgracia a una mujer, ¡¡pues eres tú!!, es a ti a la que un desconocido le está diciendo que Su bebé está muerto, que su corazoncito dejó de latir. Creo que aunque vivieses mil años, cada día de tu vida resonarán esas palabras en tu cabeza y la imagen en el ecógrafo del bebé inerte…¡¡oh qué dolor!!
“Dos veces se abatió sobre mi hogar el sufrimiento más grande que puede infligirse a seres humanos. Los padres me comprenderán, las madres mejor aún, sin más palabras……Incapaz de rebeldía, excluido de los refugios de la duda, ¿de qué dudaría, sino de mí mismo?, he vivido con esa lanza en mi pecho y sabiendo que Dios es amor” André Frossard 

Y toca enfrentarse nuevamente cara a cara con la muerte, de una manera diferente, porque a este pequeño tan querido ni siquiera le has visto moverse feliz en el líquido amniótico, ni se le verás nunca su carita, esta vez no vas a poder mecerlo en brazos unos minutos, ni conocer su sexo. De hecho para muchos amigos, conocidos e incluso familiares no ha existido. 
La escena es la siguiente: Estás embarazada, con tu barriguita que ya se empieza a notar, ya han terminado las náuseas terribles de los tres primeros meses, de repente un susto que puede no significar nada, una ecografía aguantando la respiración, la noticia de que el bebé ha muerto en tu útero hace ya unos días y a continuación el protocolo hospitalario a seguir ante un aborto diferido (¡¡aborto diferido!! ¿pero qué es eso?). El médico te explica en qué consiste el dichoso protocolo para terminar cuanto antes con todo, mientras sólo tu cuerpo físico está en la consulta….¡¡ tu mente, tu espíritu, tu alma están lejos, muy lejos!! Los tiempos de los médicos en un caso así, no coinciden con los tiempos de una madre. Se trata de ingresar al día siguiente en ayunas, unas pastillas para provocar contracciones, anestesia general, legrado y en unas horitas estás de nuevo en casa “limpia” y como si nada hubiese pasado. Me quedé estupefacta y le pregunté al médico si no había otra manera de hacer las cosas, si no existía ninguna alternativa, si no era posible esperar….Yo no tenía ni idea, pues la verdad es que cuando alguna mujer me decía que había perdido a su bebé durante el embarazo, jamás se me había ocurrido pensar o preguntar cómo había sido. Todo lo relacionado con la muerte es el gran tabú de nuestro tiempo y todos en mayor o menor medida tenemos “reparos” a la hora de indagar en detalles, considerados como poco molestos o inoportunos. Es increíble lo ignorantes que podemos ser en cuestiones tan importantes y siendo mujer y madre de familia numerosa, imperdonable…..pero así es. Entonces partiendo de mi absoluta ignorancia, le comenté al médico que consultaría otra opinión y que si había la más mínima posibilidad de quedarme en casa para “parir” a mi sexto hijo lo intentaría. Y consulté con una matrona, alguna amiga y pude confirmar lo que mi intuición me había susurrado en aquella consulta: ¡¡Podía intentarlo!! e incluso me enteré de que lo que iba a hacer tenía un nombre, ¡¡wow!! en esta vida ¿habrá algo sin nombre? Si hay algo que no tiene nombre y son los padres que han perdido un hijo. Hay viudos, huérfanos, pero al padre o a la madre que han tenido que enterrar un hijo ¿cómo se les llama? Si es el único hijo ya ni siquiera tienen la categoría de padres. Pero lo que yo iba a intentar llevar a cabo se llama: “Manejo expectante del aborto espontáneo”, como contraposición a lo que se suele hacer en los hospitales, que sería un manejo activo. Consiste en esperar a que el cuerpo esté preparado y de señales que indican que el “parto” va a comenzar de manera natural. Idealmente tendría que ser controlado por algún ginecólogo que te hiciese ecografías periódicamente e incluso alguna analítica. Además en casa es vital controlar tres aspectos y ante cualquiera de estas alarmas deberías acudir al hospital: La fiebre, la hemorragia o el mal olor de la sangre. Es fundamental conocer también que es lo que va a suceder, ya que no es exactamente un parto y si no lo sabes te puedes asustar en cuanto empieza y salir corriendo para el hospital en el peor momento y antes de tiempo.
He ido aprendiendo que en la vida, en los momentos más duros siempre tienes pequeños consuelos, como dice mi buena amiga (la matrona que consulté) son “caricias de Dios” y para mi fue una caricia y un consuelo muy esperanzador, saber que al menos podía intentar que este pequeñín también naciese en casa. En mi caso era inimaginable pasar, en tan solo unas horas, de estar felizmente embarazada, a saber que mi hijo había muerto y que acto seguido me lo iban a “sacar” y a otra cosa mariposa. Tenía todos los síntomas del embarazo y mi cuerpo me había avisado de una manera discretísima, por lo que no estábamos preparados ninguno para pasar página. Me quedé en casa esperando y pasó una semana en la que no tuve ningún síntoma físico, quizá tan solo el querer tener todo organizado (el instinto de nido) como cuando va a nacer un bebé, estuve preparando comidas, leyendo mucho, comprobando la poca información que existe sobre el tema, emocionándome con algún testimonio que hay por internet, contestando a muchos interrogantes de los niños, devolviendo a las estanterías todos mis libros sobre partos naturales de Sheila Kitzinguer, de Consuelo Ruiz, de Michel Odent, que había desempolvado hacía apenas unos meses y vuelto a releer con tanta ilusión, buscando los libros sobre el duelo que me ayudaron con Kai (sobre todo los relacionados con muertes tan tempranas “La cuna vacía” y “Las voces olvidadas”), pensando en nombres para el bebé que sirviesen para niño y para niña (al final elegimos Minaya), hablando con un amigo sacerdote para consultarle qué podíamos hacer con el cuerpecito del bebé, dando algún paseo, en definitiva haciendo vida normal y despidiéndonos poco a poco de esta vidita que se había quedado tan poco tiempo en nuestra familia. Justo a los siete días de haber empezado a manchar por primera vez (la noche anterior estuvimos dando un largo por la noche y había una luna llena impresionante) empecé con todos los síntomas de un parto. Ya había dejado preparado un baño de la casa y en seguida me pertreché en él y fui haciendo lo que el cuerpo me indicaba como en mis cinco partos anteriores. Por eso encendí el calefactor pues tenía mucho frío (en pleno junio en Madrid), preparé un baño calentito y estuve durante aproximadamente tres horas alternándome entre la bañera, el bidé y la taza. Se expulsa mucho tejido, coágulos y sangre, si el embarazo es de menos semanas se parecerá más a una regla abundante y si el embarazo está más avanzado como era mi caso se asemeja más a un parto….Para una persona que te esté acompañando y no sepa lo que va a suceder, puede resultar excesivamente fuerte y quizá preocupante (la sangre abundante siempre indica “peligro”). Yo preferí estar sola y los chicos entraban y salían constantemente para ver si me encontraba bien. Una de las mayores ventajas para mí de que esto suceda en la intimidad del hogar es que tu hijo puede venir al mundo con el máximo amor, como dice Jean-Francois Mattei:
“Venir al mundo significa verse acogido por manos humanas. Aunque nazca sin vida, aunque muera al nacer o poco tiempo después, el niño “ha venido al mundo” porque su cuerpo ha sido mecido, llevado en brazos, rozada su piel por unos labios y acariciada por dedos humanos” 

Luego puedes enterrar los restos si es tu deseo, plantar un arbolito o darles una despedida lo más digna posible y acorde con tus creencias. En algunos países tienen una especie de jardines donde se entierra a estos bebés que no llegaron a vivir fuera de sus madres e incluso se les puede registrar en el libro de familia, pero en España no existe nada parecido. Esta es una cuestión que puede pasar inadvertida en el momento en que te comunican la terrible noticia, pero luego he conocido a muchas mujeres y hombres que siempre se preguntan ¿qué habrá sido de su bebé? Tal vez les gustaría tener un lugar físico donde poder ir cuando lo necesitasen, donde poder honrarle y llorarle, pero nadie les habló de ello, nadie les dio la opción. Es el problema de no dar tiempo y tener que tomar decisiones precipitadas en un momento en el que estás para todo excepto para decidir. No creo que nadie se muera si no se hace inmediatamente un legrado, además en mi caso el cuerpo me dio el primer aviso, pero muchas mujeres se enteran en un control rutinario del embarazo sin haber tenido ningún síntoma. No olvidemos que no hace tantos años en los que no existían ecografías las mujeres sabían que algo no iba bien cuando empezaban a sangrar. En el hospital me imagino que tratan los restos del bebé, como restos quirúrgicos de la misma manera que si se tratase de los restos de una operación de apendicitis. ¡¡Esto hay que cambiarlo!! Después de estas horas intensísimas tanto física como emocionalmente, sentí como si ya hubiese terminado y tuve un fuerte mareo, supongo que una bajada de tensión, me tumbé en la cama y ya permanecí todo el día descansando y cuidada por mi familia. Idealmente este sería el final de la historia y de hecho así podría haber sido pero en mi caso continuó….
Durante los siguientes días me sentía muy débil, mareada, seguía sangrando un poco y de vez en cuando eliminaba algo de tejido y algún coágulo más. Así estuve toda una semana, escuchando a mi cuerpo que me decía que algo no iba bien y mi cabeza un tanto testaruda (según dicen los que me conocen bien), que me animaba a seguir esperando, un día, sólo un día más….me decía. Tenía febrícula, empecé a sentir fuertes dolores de cabeza y la febrícula se fue convirtiendo en fiebre muy elevada….En definitiva una semana bastante fastidiada físicamente, porque no podía atender a mi familia, aunque paradójicamente espiritual y emocionalmente muy fuerte, en parte gracias a las hormonas que se liberan durante el trabajo de parto. En fin, llamé de nuevo a mi matrona cruzando los dedos para que me dijese que era normal sentirme así, pero lo que me recomendó es que me fuera inmediatamente al hospital. ¡¡Vaya!!…..no era lo que más deseaba en este mundo, pero me sentía muy feliz pues lo que yo quería que sucediese en casa ya había ocurrido. En el hospital me hicieron un análisis y una eco y dada la fiebre y los demás síntomas ahora si…… que sólo quedaba la opción del legrado, que me hicieron de urgencia al día siguiente. La verdad es que el trato de las enfermeras fue excelente, me sentí muy cuidada exceptuando alguna cosilla de estas que sabes que tienes que “aguantar” cuando estas en manos de los profesionales de la salud, como por ejemplo cuando me informó una enfermera de que me iba a poner un calmante. Y le pregunté: ¿un calmante, para qué? Y me respondió: Pues para el dolor…Pero si no me duele nada, dije yo y ella: Ya pero está prescrito un calmante para el dolor…..La verdad es que me pareció tan paradójico que ni me molesté en protestar o negarme, decidí tomármelo con sentido del humor. Pensaba en lo que había pasado en casa sin tomarme ningún calmante y ahora que no me dolía nada me ponían en vena un calmante superfuerte…………Estoy absolutamente convencida de que si el legrado hubiese sido nada más enterarme de que no había latido, habría sido muy diferente, muchísimo más traumático pues considero que esos primeros días son para estar en la intimidad, rodeada de los tuyos, de personas ante las que puedes llorar, dar rienda suelta a tus sentimientos, tus temores. La cosa es que Kai ya tiene un hermanito junto a él y nosotros otro hijo esperándonos en el Paraíso. En nuestro jardín una bonita planta con flor, nos hablará siempre del pequeñín que sólo estuvo con nosotros 14 semanas.
“Incluso si muere antes de haber podido nacer, incluso si nace poco tiempo antes de morir. ¡Es nuestro hijo para la eternidad!” Isabelle de Mézerac

38 comentarios en «Otro hijo para la eternidad.»

  1. Paloma, qué grande eres mi niña!! justo acababa de echarme una carcajada inmensa con los cuerpos finitos de Micael, para acto seguido venir aquí y volver a llorar contigo como hace unos meses, se fué prontito pero nos trajo unos buenos momentos que yo guardo conmigo también.

    Te abrazo muy fuerte Paloma, un besiño enorme, enorme!!
    muuuuas

  2. Oh, lo siento tanto. Mucha fuerza para tu maravillosa familia y en especial mucha fuerza para ti. La verdad es que no sé que más decirte porque ante estas circustancias poco consuelo se puede ofrecer.

    Eres fuerte y grande.

  3. Paloma: Solo decirte que me parece un precioso testimonio y muy emocionante para mí, por lo que ya sabes. ¡Cuánto envidio tu madroño y tu flor! Y tus 15 minutos con Kai. Aún en el dolor… sabes bien que compartido. Y comprendido.

    Respecto a Minaya (sujeto de este último artículo)…. me lo dijiste (ahora lo recuerdo bien), pero con las pastillas sabes que se me olvidan las cosas. No recordaba que hubiera sido la segunda pérdida (de Minaya) tan reciente. No sé por qué, siempre pensaba que había pasado más.

    Todo lo tienes a flor de piel. Nunca cerrará la herida. Pero algo cicatrizará. Y estarás orgullosa de tu cicatriz. Sabiendo que tienes ya dos angelitos en el Cielo, cuidando de tu familia (como sé que los tengo yo). ¡Cuánto paralelismo! Y qué finales tan distintos.

    Precioso testimonio, mujer coraje. Amalia tampoco tuvo sus 15 minutos. Yo no los tuve tampoco. Ya sé que soy un hombre, pero me hubiera gustado tenerlos. A Fer lo cogí por primera vez yo. Lo miré yo y él me miró a mí (ya sé que dicen que no ven…. ¡mentira!) fue un parto precioso. Los otros dos ya lo sabes… fueron tristes. Y al que tenía que haberse llamado así primero (Fer I) sólo lo vi yo. Y era mentira lo de las manos en garra. Era un niño precioso, muy parecido al que nacería un año después (un poquito más pequeño, pues tenía dos meses y medio menos, pero muy parecido) No lo lleve dentro pero… también lo sentí.

    Es más…. miento… Si lo llevé y lo llevo dentro. En mi corazón. Ahí está. En cuanto al segundo (no le pusimos nombre, no tuvimos tiempo… el Sacerdote Perpetuo lo bautizó). Cuando estemos en la Patria nos dirá el nombre que el Buen Jesús le dio.

    La Falta de madroño y Flor te marca para siempre. Hasta con tu precioso hijo nacido entre medias de ambos dramas.

    Respeto a quienes piensen que un padre es distinto. Pero yo con mis dos angelitos, como los tuyos, me sentí embarazado. Y decía… ¡¡¡estamos embarazados!!! 10 años antes de pasar por lo mismo que tú. No soy madre. Pero he sentido las patadas desde fuera. No desde dentro, lo sé. Soy un simple y miserable padre…

    Y seguro que tus comentarios suelen ser de mujeres. Me da igual…. ¡Cuánto envidio tu madroño y tu flor!… Testimonio emocionante para mí y lo sabes.

    Pero me llega al alma esta frase (y sabes por qué):

    “Esta es una cuestión que puede pasar inadvertida en el momento en que te comunican la terrible noticia, pero luego he conocido a muchas mujeres y hombres que siempre se preguntan ¿qué habrá sido de su bebé? Tal vez les gustaría tener un lugar físico donde poder ir cuando lo necesitasen, donde poder honrarle y llorarle, pero nadie les habló de ello, nadie les dio la opción. Es el problema de no dar tiempo y tener que tomar decisiones precipitadas en un momento en el que estás para todo excepto para decidir.”

    ¡Cuánto envidio tu madroño y tu flor!

  4. Pero como no iba a ser "La Meni" la primera en comentar ja,ja…Además fuiste junto con Marvan las dos únicas que os llegásteis a enterar que estaba embarazada pues justo andábamos con los líos de Celia. Gracias niña y si, aunque se fue muy prontito solo tengo buenos recuerdos y la esperanza de volver a encontrarnos toda la familia algún día.
    Un besiño.

    Muchas gracias Babieca, estamos todos bien. Un abrazo.

    Fernando muchas gracias por tu comentario pues además a las dos familias nos ha pasado exactamente lo mismo y entiendo que te llegue al alma esa frase que has señalado pues efectivamente al escribirla pensé en vosotros, en vuestro primer bebé, en esos minutos u horas que no os permitieron tener junto a él para despediros….
    Los que tenemos fe sabemos que se trata tan solo de una despedida pero aún así esos minutos eran vuestros y por "ignorancia" os los robaron. Eso ya no tiene remedio pero quizá habéis ayudado a que los que hemos venimos después, nos hayamos encontrado las cosas un poco más fáciles….aunque en la mayoría de los hospitales al menos en España, sigue sucediendo lo mismo.
    Tus dos pequeños y los míos están sin duda alguna, mucho mejor de lo que estamos nosotros y de lo que están los que nos quedan en la tierra, así que ánimo y a vivir de tal manera que algún día volemos deprisa hacia ellos.
    Un abrazo para los tres.

    PD. En este blog hay más comentarios de mujeres pues solemos ser las que estamos al 100% con la educación de los niños pero también hay comentarios de hombres y ¡¡quién va a pensar que un padre lo siente menos que una madre!! En casa Carlos y yo lloraremos siempre a nuestros hijos que se marcharon tan pronto y los niños a sus hermanos que tanto querían aunque no llegaron a conocerlos.

  5. Waauw, ahora incluso me entero de que era de las privilegiadas.
    Un abrazo Paloma! Y disfruta de las vacaciones.

    Fernando. Me ha emocionado mucho tu comentario. Debo de reconocer que soy de las que piensan que los padres lo sienten diferente. Lo siento. O quizás los (algunos) hombres nos quieren hacer pensar que lo sienten diferentes, que no sufren igual. Muchos no dejan ver sus sentimientos y no los expresan como las mujeres. Supongo que tiene que ver con algo cultural "Los hombres tienen que ser fuertes, los hombres no pueden llorar". ¡qué engaño! Creo que hacen falta más padres como tú que expresan sus sentimientos para que nos demos cuenta todos de que realmente sentís lo mismo. Gracias por compartirlo!!!

  6. Paloma pero que manera de escribir, tu relato impactante pero sobre todo lleno de infinita sabiduría. Lamento mucho por lo que han pasado tu familia y tú. Mis respetos nuevamente por esa fuerza tan maravillosa que posees y mi corazón esta contigo.

    Besos

  7. Marvan fue tan cortita su estancia entre nosotros que ni siquiera la familia un poco más alejada ha sabido de él. Os lo dije a Meni y a ti porque en esos días estábamos intercambiando más correos. Tienes mucha razón con lo de los hombres…son los grandes olvidados cuando pasa algo así. Todo el mundo piensa que pobrecilla la madre…¿y ellos?
    Gracias, necesitamos esas vacaciones pero parece que nunca llegan, todo el tiempo complicándose las cosas….¡¡paciencia!!

    Ivett muchas gracias por estar siempre ahí. Muchos besos para toda tu familia.

  8. Paloma, se puede estar o no de acuerdo con tu manera de actuar frente a esta situación..pero chica… no se puede negar que tienes un espiritu libre como pocos… lamento mucho lo que te pasó…de verdad…un abrazo fuerte para toda tu familia bonita.

  9. Bueno Yoli no hay nada nuevo bajo el sol….Toda la vida ha sido así y de hecho en otros paises como Gran Bretaña dan a las mujeres la opción del legrado o la de irse tranquilamente a casa e ir viendo el proceso. Claro diferente de aquí que "pasan de tí"
    Un abrazo y gracias.

  10. Paloma, admiro mucho tu valentía y claridad para ver las cosas y actuar conforme a lo que piensas y sientes, aún en aquellos momentos en que parece imposible. Tu testimonio, tan de corazón pero sabio a la vez, es parte de la generosidad que te caracteriza. Cómo decís, lo único que no tiene palabras para definirse es justamente la perdida de un hijo. Sin embargo vale hablar, para que estemos mas informadas, para saber que también en esos casos la venida al mundo puede ser respetada y acogida. El duelo y los tiempos son de la familia. Querida Paloma, siento mucho lo que paso. Te abrazo fuerte.

  11. Paloma, cuánto siento que Minaya se haya ido tan prontito. Ya lo sabes, es lo que supone ser madre, abrir tu útero y, sobre todo, tu corazón al que quiera llegar y por el tiempo que él/ella desee quedarse. Nuestros hijos marcan los tiempos, es así. Y ahora recuerdo que me pediste el CD con las meditaciones. Perdí tu dirección. Fueron pasando los dias y no te escribí para para pedírtela de nuevo y poder enviártelo. Soy un desastre, me olvidé completamente, lo lamento mucho.

    Tienes toda la razón con lo del manejo expectante que decidiste hacer. Aquí te abandonan totalmente a tu suerte si eliges esta opción. Los legrados son la última medida que deberían tomar, pues se trata de una cirujía mayor. Tengo una amiga que entró en parada cardiorespiratoria con la anestesia. Además, provocan cicatrices en el útero si se realizan con legra, lo que en mujeres que les han hecho unos cuantos (hasta dos con un solo aborto he oído muchas veces) puede suponer poner en peligro su futuro reproductivo (el embrioncito no se agarra donde hay una cicatriz). Para colmo me he enterado que las que deciden interrumpir voluntariamente un embarazo, no suelen utilizar legra en estas clínicas, utilizan aspirado que es menos invasivo. A una amiga le recomendaron que dijera que era una interrupción para que en una de estas clínicas le hicieran un aspirado. Se le había detenido el corazoncito a su hijo hace unos días, qué dolor, ¿te lo puedes creer que te digan que te vayas allí?

    El Cytotec, tratamiento químico, tampoco es buena solución, pero es menos invasivo, un vasodilatador que te puede provocar una hemorragia seria si no saben que tienes problemas de coagulación de la sangre (y no lo pueden saber porque no te hacen análisis previos o a mi, por lo menos, no me los hicieron).

    En fin, a ti te querían dar un analgésico sin tener dolor, pues a mí se empeñaron en hacerme un análisis cuando ya estaba perdiendo mucha sangre para determinar mi grupo sanguíneo cuando yo ya sé, que soy B+. Pues no me creían y me lo hicieron por sus santas narices. Luego me dijeron: "sí tenías razón, eres B+". Y yo casi me los como.

    Un beso fuerte, fuerte para toda la familia. Yo también envideo mucho ese madroño y esa flor.

  12. Paloma, corazon, que triste y que catartico leer tus palabras y toda la fortaleza y sabiduria demostrada en todo el proceso. Todo mi amor para Minaya, que siempre estara con vosotros, y para esa gran familia que tienes.

  13. Gracias por escribir esto. Para muchas mujetes y hombres es un gran consuelo y quizá la pista para escucharse en una situación tan triste y no dejarse llevar por el entorno. Un abrazo virtual de una madre de tres en casa y uno en el alma.

  14. Vilma muchas gracias…¡qué de años compartiendo experiencias en nuestros blogs! Esta es la vida real, a veces diferente a lo esperado o a lo soñado, pero sin duda merece la pena hablar de ello y sobre todo tener amigas que te escuchan y te acompañan aún en la lejanía….
    Besitos para ti y tu gran familia.

  15. Sol ahora recuerdo que también me sucedió lo del grupo sanguíneo ja,ja…Deben suponer que es un dato imposible de retener en la cabeza..A mi me hicieron una analítica para "saber" cual era mi grupo sanguíneo pues un error podía ser fatal…
    Es una pena que te dejen a tu suerte pues de esta manera muy pocas mujeres se lanzan a un manejo expectante, sobre todo si ya están como yo de bastantes semanas. En mi caso no salió como yo quería pero podría haber transcurrido perfectamente todo en mi hogar y de hecho así suele ser la mayoría de las veces. Pero un seguimiento profesional es vital…en fin…poquito a poquito podemos ir cambiando la mentalidad intervencionista e informando de que las cosas pueden ser de otra manera y de hecho por aquí andamos más de una que vivimos para contarlo.
    Un abrazo fuerte.

  16. Hola Paloma… Soy Esther que dejaste un comentario en mi blog de cocina diciendome que tu tambien educabas en casa y tenias un bebe en el cielo ¿recuerdas??… Simplemente darte animos y un abrazo bien fuerte…son muchos "porques" sin contestacion pero yo espero recibir una respuesta un dia….
    Esta experiencia la conozco muy bien desde hace 4 años… A diferencia que yo segui el protocolo del hospital…porque no soy tan valiente!!
    No te desanimes que a lo mejor llega el "septimo" que pueda calmar algo ese dolor que llevamos en el corazon para siempre!!
    Un beso para ti y tu familia!!

  17. Esther si que me acuerdo….entonces tenía un hijo en el cielo y ahora ya son dos. Muchas gracias por tu comentario y un abrazo fuerte para ti y tu familia.

  18. Bella y sabia amiga, gracias por compartir tus vivencias y por ser tan valiente de hacer las cosas paso a paso, probando, intentando atravesar esta experiencia con coherencia e información. Te admiro y te abrazo fuerte fuerte, y a toda la gran y extensa familia que no sólo habita la tierra y nuestros corazones sino que también el cielo <3

    Paz, Amor, Alegría y Gratitud para todos.

  19. Bella y sabia amiga,
    celebro tu valentía de caminar por el sendero de las pruebas que te puso la vida, y hacer cada paso con amor y coherencia.

    Los abrazo fuerte fuerte, bella familia que ya se extendió más allá de la tierra, nuestros corazones y las estrellas con las almas de Kai y Minaya, bellos seres que sembraron Amor y sólo amor.

    Paz, Amor y Alegría para todos <3

  20. Hola Paloma

    Te sigo hace años en la sombra, no me conoces porque no comento nunca, siempre te he leido en el reader.
    He seguido de cerca toda la historia de Kai, tu diario y tu renacer.
    Y me he encontrado con esta nueva vida que ahora crece en el cielo y no puedo mas que dejarte un comentario esta vez. Porque por una vez siento que puedo aportar algo
    Yo no tengo hijos aqui conmigo, y aunque tampoco creo en Dios ni en el cielo, si que puedo decir que he tenido cuatro hijos creciendo en mi vientre, por desgracia solo unas semanas.
    He pasado por el mismo proceso que tu, manejo expectante en tres de mis cuatro embarazos, y el ultimo me hicieron un legrado por aspiracion por peticion mia para averiguar algo mas sobre las perdidas que tenia.
    En todos los embarazos, cuando se paraba (los dos primeros de seis semanas, y los dos ultimos de ocho)la primera opcion medica era intervernir, dejarte limpita… porque la muerte, para la medicina es suciedad… el utero esta sucio!!
    La cuna donde crecen mis bebes es sagrada para mi y no permiti que nadie la tocara hasta que no fue extricatamente necesario para poder averiguar algo mas que me hiciera tener un embarazo a termino.
    Yo he pasado por tres micropartos, con contracciones, bajadas de tension y expulsion del saco con el embrion dentro, me he podido despedir de todos incluso de mi pequeña Lea que se fue con el legrado porque asi lo exigi yo.
    Leerte contarlo me ha ayudado mucho porque pienso muy diferente a ti en otros temas, pero en este me he sentido totalmetne indentificada.

    Solo quiero mandaros muchos besos y animos, y darte las gracias por compartirlo. Para mi ha significado muchisimo.

    Un besazo enorme.

  21. Reyes muchas gracias por tu comentario, siento muchísimo lo de tus bebitos….y ojalá pronto consigas ser mamá de un hijito que se quede contigo muchooooo tiempo. Estoy de vacaciones, pero a la vuelta si te apetece me encantaría charlar contigo. Un fuerte abrazo.

  22. Hoy no paraba de acordarme de Kai… ¿Qué tendrá tu hijo que no se me va del pensamiento? Cómo es posible que le tenga tanto cariño esa criaturita sin ni siquiera haberla conocido, ni a él, ni a vosotros… en fin.

    Entro y me encuentro con esto.
    Lo siento mucho Paloma, suerte que tú siempre sabes ver el amor en todo.
    Os mando un abrazo enorme.

    (Soy Nieves, foro de Perla 😉 )

  23. Hola Nieves, yo también me acuerdo mucho de ti pues estábamos embarazadas al mismo tiempo y recuerdo vivías en el sur…
    Me alegra mucho haber vuelto a saber de ti…y te deseo que pases una muy feliz Navidad.

  24. Hola, Paloma:

    Hacía mucho que no sabía nada de ti, y me sorprendió volver a ver tu blog, activo, y con este post sobre tu sexto hijo.
    No sé ni qué decir, pero tú sabes lo que siento y cómo admiro tu fortaleza. Ya tienes una razón más para esperar la vida eterna en el cielo y en la tierra nueva, que Dios tiene preparada para sus hijos.

    Carolina

  25. Hola Carolina: Claro como me despedí del blog, pero ya ves por aquí seguimos.
    Si, ya tengo dos buenas razones para no temer a la muerte….
    Un abrazo.

  26. Muchas gracias Mónica, vuestro libro fue "casi" mi único compañero en esos días. Se tiene que escribir mucho más, sobre el manejo expectante del aborto espontáneo. Un abrazo y seguimos en contacto.

  27. Paloma, me he atrevido a escribir porque veo que no hace tanto respondiste al último comentario. Por diversos motivos y experiencias en común, me gustaría saber si me podrías dar un Mail donde escribirte y hacerte algunas consultas, darte las gracias por tu testimonio y felicitarte y a la vez acompañarte en el sentimiento. El mío es virginiagarau@yahoo.es. Te lo agradecería muchísimo y no te robaré mucho tiempo.
    Un abrazo,

    Virginia

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