Una educación amable con los niños.

Escuchar a alguien que en pleno siglo XXI educa a sus hijos en el hogar y siguiendo las directrices de la educación clásica puede resultar «chirriante» porque seguro que pensamos en métodos obsoletos y estrictos.
Cuanto más me sumerjo en la educación clásica, más me convenzo de que no hay una manera de educar más amable que ésta. 
La educación moderna se burla de esta educación, pero luego somete a los niños a disciplinas para los que no están maduros y es evidente que fracasa con la mayoría. 
No todos los niños son fracasos escolares obviamente, pero decidme ¿cuántos siguen siendo lectores una vez que dejan de ser niños pequeños a los que les leen sus padres?, ¿cuántos siguen deseando aprender por el mero placer de aprender?, ¿en cuántos de ellos siguen repiqueteando porqués?, ¿cuántos siguen teniendo brillo en los ojos cuando llegan a la adolescencia?, ¿cuántos son capaces de admirarse ante algo que no sea una pantalla?, ¿cuántos son capaces de concentrarse, esforzarse, perseverar, perseguir sueños?
Ya Aristóteles decía que no había nada en el intelecto que no hubiese pasado por los sentidos. Pero la educación moderna no permite que los niños utilicen todos sus sentidos para aprender, no les permiten que jueguen con los libros (cuando digo jugar, digo jugar), que disfruten escuchando y sin pedirles nada a cambio muchos libros de calidad (interminables cuentos de hadas, historias de héroes y heroínas) y en cambio se les exige desde muy pequeños que los analicen, los diseccionen,  los resuman, busquen sinónimos y antónimos…No conozco manera más efectiva de que los aborrezcan para siempre. Quizá es lo que se pretende, pues ¿a quién interesa que las personas sean sabias, lean, tengan criterio, discernimiento, sepan donde está la verdad?
Tampoco se deja a los niños horas, horas y horas de libertad para explorar, para observar bichos, recoger hojas en otoño, bañarse en ríos, empaparse cuando llueve, recoger granizo, hacer cabañas. No se permite a los niños ser niños y se  les encierra en clases limpias, ruidosas y luminosas, pero frías como témpanos de hielo, a rellenar fichas sobre naturaleza, a clasificar, a ver vídeos de animales y plantas con los que probablemente no se encontrarán en su vida, pero en cambio son incapaces de diferenciar los robles  de los fresnos que hay en el parque donde juegan a diario. ¡Ni siquiera son ya capaces de trepar por ellos!
No se puede amar la filosofía si a lo largo de muchos años tu imaginación no ha sido fecundada con cuentos de hadas, libros de aventuras, libros peligrosos donde los niños eran niños. 
No se puede amar la ciencia si no has pasado muchas horas en plena naturaleza, si no la  has tocado, no te ha salpicado, no te ha sobrecogido e impresionado durante tu infancia.
No se puede amar la literatura y la lengua si durante mucho tiempo no pudiste tocar muchos libros y hacer torres con ellos y leerlos encima de un árbol o escucharlos antes de dormir. 
No se puede amar la química si durante tu infancia no pudiste hacer brebajes con todo lo que encontrabas por el jardín o en la adolescencia mezclas explosivas y peligrosas. Por favor… ahora es todo tan seguro que le están  quitando la «chispa» a la vida. 
A lo mejor eres científico, o filólogo o matemático pero le faltará «el alma» a todo lo que hagas, que es el problema del mundo moderno. La falta de belleza, la falta de amor, la falta de sustancia.
#FotosDeSamuel
«Todo lo que valía la pena admirar, todo lo hermoso, todo lo excelso, parecía estar desapareciendo sin apenas dejar rastro»
Natalia Sanmartin Fenollera

15 comentarios en «Una educación amable con los niños.»

  1. Hola Paloma,
    Que post más bonito.
    Te leo desde hace años, y me hace ilusión cuando de vez en cuando vuelvo por aquí y encuentro nuevos escritos.

  2. Siiii ahora estoy escribiendo mucho, en cuanto empiece el curso ya entro en modo eremita ja,ja,ja…Me alegro que te haya gustado. Un beso.

  3. Qué bonito, me encanta esta entrada, como tantas otras. Yo estoy aprendiendo este mundo de los blogs, me encanta, más que las redes sociales… Ya cada vez se usan menos pero algunas quedáis por aquí. Saludos Paloma. No se si me recuerdes pero soy la que te escribió por IG que se leyó tu blog enterito jajaja.

  4. Hola Pili, siiiii ya me acuerdo ja,ja,ja…
    Pues ahora estoy escribiendo mucho. A mí también me gustan más los blogs. Es que lo de las redes sociales es un fenómeno que no termino de entender. Todo demasiado rápido. Yo veo algo en el FB y cuando quiero volver ya no hay manera de encontrarlo. Antes con los blog publicabas algo y la gente comentaba, había interacción humana. Ahora, por ejemplo este post ha sido compartido no sé cuántas veces y visitado miles de ellas pero hay cuatro comentarios o cinco…Poner un "me gusta" o "una carita" lo hace cualquiera pero luego no pueden dejar un comentario…No hay tiempo, quizá ni lo llegan a leer porque ahora son todo imágenes y cuatro frases cortas. Pero me niego a seguir ese juego. Un beso y gracias por comentar.

  5. Hola me llamo Carla y tengo dos chiquis de 6 y 7 que nunca fueron a la escuela…Les enseño en casa y han aprendido bastante…pero ya El año proximo deseo anotarlos en mare verum si Dios lo permite. Me encanto lo que escribiste y me da animos para seguir adelante. Saludos desde Luis Palacios Santa Fe- Argentina. Dios Les bendiga.

  6. Hermoso tu post, Paloma.
    Aqui avanzando también en este camino, con Mare Verum, descubriendo un mundo nuevo para nuestros hijos. Saludos desde Argentina.

  7. Hola Paloma, me llamo Minerva, acabo de ver tu video de la pensadora Charlotte Mason y me encantó, gracias por presentarte en los comentarios e incluir la liga a tu blog, excelente idea.
    En agosto del 2019 asumimos la educación en casa de Ari, ella iba a cumplir 9 años y de Fer que estaba por cumplir 6 años. Tomamos la decisión de sacarlas de la escuela con el propósito de sembrar en ellas el entusiasmo y el amor por aprender.
    Leerte me alienta y orienta en esta aventura. ¡Gracias por tomarte el tiempo de compartir información valiosa y tu experiencia en esta forma de vida!.
    Abrazos desde México.

  8. Qué gran verdad! Me encantó leer desde niña y aprender cosas nuevas. Aunque iba para filologa, la vida me llevó por otros caminos, pero soy una amante y defensora de las humanidades en un mundo donde parece que no tienen cabida y no se valoran mucho. Tengo dos niños pequeños y acabo de descubrir tu blog gracias a mama valiente y creo que me va a gustar mucho leerte, gracias!! Bárbara

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